El acné es el trastorno cutáneo más común en Estados Unidos, ya que afecta a unos 50 millones de estadounidenses. Es más frecuente entre los adolescentes, alcanzando su punto álgido en torno a los 17 años. Sin embargo, aproximadamente ocho de cada 10 adolescentes tendrán acné en algún momento de su vida. El acné afecta tanto a las mujeres como a los hombres. Hay varios factores que pueden causar acné, como la genética, el estrés, las hormonas y una dieta rica en alimentos procesados. El acné suele desarrollarse en la adolescencia, pero puede aparecer a cualquier edad.

El acné puede ser causado por varios factores. Un factor importante, que puede afectar al 90% de las personas que tienen acné, es la sobreproducción de sebo por parte de las glándulas sebáceas.

1- Vinagre de Manzana

El vinagre de sidra de manzana puede ayudar a reducir la inflamación, combatiendo el acné y restableciendo el equilibrio del pH de su piel. Tiene propiedades antibacterianas, combate los gérmenes y ayuda a disminuir el exceso de producción de grasa. Sus propiedades antisépticas previenen el daño a las células de la piel causado por los agresores ambientales que pueden contribuir a los brotes. Además, minimiza la irritación y equilibra igualmente el pH de la capa externa de la piel. Puede utilizarse como tratamiento para el acné, pero siempre debe diluirse con agua. Diluya el vinagre de sidra de manzana con agua hasta obtener una parte de vinagre y tres de agua. Aplícalo sobre la piel con un algodón y déjalo actuar durante 5 minutos antes de aclararlo.

2- Suplementos de zinc

El zinc es un mineral importante que interviene en más de 100 reacciones enzimáticas del organismo, como el metabolismo de las proteínas y la replicación del ADN. Estudios recientes demuestran que la administración de suplementos de zinc puede mejorar significativamente el número de lesiones del acné y su gravedad en la cara y la espalda sin efectos secundarios negativos en comparación con el placebo. Este artículo revisará los últimos descubrimientos sobre el papel del zinc en la patogénesis del acné, seguido de un breve resumen de las pruebas de los ensayos clínicos que utilizan suplementos de zinc para el tratamiento del acné.

3- Mascarilla a base de miel y canela

Los ingredientes estrella de nuestra mascarilla de miel y canela son potentes antioxidantes que combaten los radicales libres, reducen la inflamación y refuerzan el sistema inmunitario. Gracias a este dúo dinámico, esta mascarilla suaviza la piel, mejora su textura sin resecarla y ayuda a suavizar y curar las imperfecciones.

Para utilizar esta mascarilla, mezcla dos cucharadas de miel y una cucharadita de canela para formar una pasta. Limpia tu rostro y aplica la mascarilla. Deja que la mascarilla actúe durante 10-15 minutos y luego aclara con agua tibia. Sécate suavemente.

4- Aloe Vera para el tratamiento del acné.

El aloe vera (Aloe barbadensis) se ha utilizado en la medicina tradicional para curar heridas, quemaduras y otras afecciones de la piel. El aloe vera tiene propiedades antiinflamatorias, antibacterianas y de reducción del dolor. También se utiliza para tratar muchas afecciones como las quemaduras solares, las exfoliaciones ácidas, las erupciones, la psoriasis y el herpes genital. Se sigue investigando sobre los posibles beneficios del gel de aloe vera para combatir el acné. Sin embargo, se necesitan más investigaciones para confirmar estos beneficios potenciales del gel de aloe vera.

5- La dieta para eliminar el acné.

La relación entre la dieta y el acné ha sido objeto de debate durante años. Nuevas investigaciones sugieren que ciertos factores dietéticos, como la insulina y el índice glucémico, pueden estar asociados al acné. El índice glucémico de un alimento es la medida en que eleva los niveles de azúcar en sangre tras su consumo. Los alimentos con un alto índice glucémico son el pan blanco, el arroz blanco y la mayoría de los alimentos envasados. Las investigaciones han demostrado que el consumo de estos alimentos provoca un aumento de la insulina, lo que incrementa directamente la producción de sebo y puede desencadenar el acné.

6- Porqué no debo consumir lácteos si tengo acné

La leche y los productos lácteos contienen hormonas, como la IGF-1, que están asociadas al acné. Otras hormonas presentes en la leche pueden provocar cambios hormonales y desencadenar el acné. Un estudio realizado en personas de entre 10 y 24 años descubrió que el consumo de leche entera y desnatada tres o más días a la semana se asociaba con un acné de moderado a grave en las mujeres, pero no en los hombres, en comparación con un consumo menos frecuente. Otro estudio más pequeño en el que participaron 114 adultos jóvenes descubrió que los que tenían acné consumían mucha más leche que los que no tenían acné. Sin embargo, otros grandes estudios no han encontrado ninguna relación entre el consumo de leche y el acné, a pesar de que algunas investigaciones anteriores sugerían una asociación.

7- Reduce el estrés.

Es bien sabido que el estrés influye en el acné. Pero, ¿cómo funciona? Las hormonas liberadas durante los periodos de estrés pueden aumentar la producción de sebo y la inflamación, empeorando el acné. El estrés también puede afectar a las bacterias intestinales y causar inflamación en todo el cuerpo, lo que puede estar relacionado con el acné. Incluso hay pruebas de que el estrés puede retrasar la cicatrización de las heridas, lo que puede retrasar la reparación de las lesiones del acné. Varios estudios han encontrado una asociación entre el estrés y el acné. Sin embargo, cada uno de estos estudios era relativamente pequeño, por lo que se necesita más investigación. Un estudio realizado con 80 participantes no encontró ninguna relación entre la intensidad del estrés y la gravedad del acné. Señaló que la gravedad del acné puede estar relacionada con la capacidad de las personas para afrontar el estrés.

8- Realiza ejercicio regularmente.

El ejercicio promueve una circulación sanguínea saludable. El aumento del flujo sanguíneo ayuda a nutrir las células de la piel, lo que puede ayudar a prevenir y curar el acné. Varios estudios han sugerido que el ejercicio puede disminuir el estrés y la ansiedad, que pueden contribuir al desarrollo del acné. El Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. recomienda que los adultos hagan 150 minutos de ejercicio aeróbico y participen en actividades de entrenamiento de fuerza dos días a la semana. Esto puede incluir caminar, hacer senderismo, correr y levantar pesas.